domingo, 28 de marzo de 2010

Torruella de Aragón

El acceso se realiza por La Puebla de Fantova y Centenera. Una pista forestal nos llevará hasta el pueblo en aproximadamente 6 kilómetros.

Situado a poco más de 1000 metros de altura, es una de las atalayas del valle de Fantova. La loma sobre la que se localiza obliga a que todo el caserío se encuentre muy estirado.


Vistas del pueblo desde el norte. Al fondo, las brumas del embalse de Barasona y Graus.

Su etimología proviene de torre, quedando como ejemplo la de la iglesia. Suponemos que sería una torre defensiva avanzadilla del cercano castillo de Abenozas. Aragón le sirve para diferenciarlo de otros existentes en la geografía española.

La Abadíal, la torre de la iglesia y, de fondo, Abenozas de Arriba, donde están los restos del castillo.

No existen muchas menciones históricas de Torruella. A finales del siglo XIII sus señores feudales fueron convocados por los reyes aragoneses para diversas campañas militares. Alamán y Bernardo de Torruella, que así se llamaban, fueron a rechazar la invasión francesa en enero de 1285 citados por el rey Pedro II, mientras que los herederos de aquellos, en mayo y octubre de 1300 fueron requeridos para las campañas de Murcia y Valencia por el rey Jaime II. El prior de Roda tuvo el poder civil y eclesiástico del término hasta la desamortización del siglo XIX, percibiendo diezmos y primicias.



Imágenes de las ruinosas casas de Torruella.

De este lugar surgió un apellido homónimo.

Dominado el conjunto por una densa vegetación, aún sobresalen fachadas y muros de sus antiguas viviendas, escuela y construcciones secundarias. Esas casas eran L'Abadía, Barrabés, Bernat, Bringué, Costa, Felip, Ferrero, Jorge, Mariano, Nuguero, Ramón y Sarrau.



Instantáneas de Torruella de Aragón. En la útlima podemos ver decorado el dintel de la ventana.

El edificio más importante era su iglesia parroquial. Dedicada a San Martín, actualmente está en estado ruinoso. Comenzada en el siglo XII, se amplió con capillas laterales y torre en el siglo XVII. De la decoración lombarda que recorría el ábside sólo resta un arquillo ciego.

Iglesia de San Martín. Cabecera románica con arquillos lombardos.

Cruz en el cementerio adosado al templo parroquial. Todavía se recuerda a los seres queridos.

En los alrededores está la ermita de la Virgen de la Sierra, de época moderna.

Los lugares de interés paisajístico son los barrancos y cuevas de Pallés, la Polvorosa y la Garanta.

Sus fiestas mayores se celebraban en honor a San Martín, mientras que las pequeñas eran en la ermita de San Isidro.

1 comentario:

  1. Buen reportaje, bonitas fotos y muy bien documentado.
    Un saludo.

    Cristian.

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