lunes, 4 de agosto de 2014

Presentación del libro 'Despoblados de Huesca. Ribagorza y Litera', por el autor Cristian Laglera


Sábado 9. Espacio Pirineos (GRAUS). 20:30 horas.

Cristian Laglera se encuentra publicando con Editorial Pirineo una colección titulada 'Despoblados de Huesca', en la que este libro dedicado a Ribagorza y Litera es el primer tomo.
El libro encierra nueve años y medio de investigación de todos los pueblos deshabitados de La Ribagorza, con fichas y fotografías de cada uno de los 68 despoblados que hay en la comarca. Cada ficha contempla censos, causas de la despoblación, primera cita documental, coordenadas, accesos, toponimia y también descripciones de las iglesias y ermitas de cada uno de los pueblos.
El autor será introducido por Carlos Bravo.


domingo, 28 de marzo de 2010

Portaspana

Se asienta sobre un montículo a 610 metros de altitud en la margen izquierda del río Isábena. El acceso desde Graus se realiza mediante la pista forestal que parte desde el puente de Benabarre. A pie es siguiendo las marcas del GR-1, el Sendero Histórico.


Vista de Portaspana desde el camino de Graus. Al fondo a la izquierda, Capella

Perteneció durante años a esa tierra de frontera entre cristianos y musulmanes, como parece conceder su etimología: Puerta de Hispania. Del latín porta y del antropónimo germánico Span, que se aplicaba a los españoles como sinónimo de latín Hispania, porque allí empezaba la España cristiana.

Los nombres de las casas eran L'Abadía, Garanto, Gaspá, Bllan, Oncins y Montanuy. Esta última era la más importante de todas. Una casa de grandes dimensiones y de gran interés. La puerta dovelada que le da acceso tiene la fecha labrada de 1564. En estado de ruina avanzada, su patio y estancias adjuntas de la planta calle se cubren con bóvedas de cañón en piedra, y suelos con cantos de río dibujando figuras geométricas. Tenía amplios salones decorados con pinturas en forma de cenefas y en la planta superior, a la cual se podía acceder por la parte trasera, estaban el horno de pan y la prensa de vino.


Casa Montanuy

Casa Montanuy. Inscripción fechada en la clave de la puerta

Casa Montanuy. Patio de entrada

Casa Montanuy. Prensa de vino

El resto de casas se encuentran en el camino hacia Capella, con multitud de edificios auxiliares.

En ese mismo camino, y a la entrada del núcleo, se localiza un peirón, pilar que señala un inicio o confluencia de caminos y que se decoraba con la imagen de un santo o virgen en una hornacina.


Peirón situado en el camino hacia Capella. Al fondo, Portaspana

La iglesia está dedicada a Santa Margarita. Lo que hacía de sacristía era la antigua edificación románica, conservando su ábside. Sobre él se abrió una linterna para dejar entrar la luz solar al habitáculo. Posteriormente, fue modificada y ampliada en los siglos XVI y XVII. Esa ampliación corresponde al resto del templo, con nave cubierta por bóveda de cañón y ábside recto al exterior y pentagonal en su interior. Pinturas murales decoran la techumbre. La torre está junto a la cabecera y tiene sólo dos alturas, la última para alojar las campanas. Varias piezas de este templo están en el depósito del Museo Diocesano de Lérida. Estas son un altarcito, una corona de latón repujado del siglo XIX, y dos cálices y patenas de plata del XVII.



Exterior e interior del templo de Santa Margarita

En las cercanías está la ermita de San Bartolomé, en el término homónimo. Se trata de una pequeña construcción románica que se convirtió en borda, aunque todavía posee el ábside semicircular.

Ermita de San Bartolomé, convertida en borda y actualmente en desuso

Puicremá

Situado a tan sólo 3 km. de Graus en dirección Panillo, está a 666 m. de altitud sobre una colina en forma cónica.


Vista de Puicremá desde Graus, con Cotiella al fondo nevado


Su origen etimológico podría venir de Prukimá, una composición de la lengua vasca cuyo primer término es puru o purri, pollino. El segundo término, kima, exige que se compruebe sobre el terreno. Se debe a la forma del montículo sobre el que se asienta, imitando a una crin. El significado completo sería el pollino de la crin. Otra variante sería la que se traduce de Puy Cremat, pueyo quemado.


Vista de la aldea desde la ermita. Al fondo, Graus y el embalse de Barasona

En 1208 aparece nombrado como Pueio d'Ésera, pero cambió en 1428 a Puy d'Ésera y luego a Puy Cremat, dependiente siempre del despoblado de Grustán. En el año 1586 la pequeña aldea tenía tres fuegos que tributaban a los condes ribagorzanos.

La casa principal del conjunto es un buen ejemplar de arquitectura tradicional, por su patio y galería. También, una chimenea troncocónica está sobre el tejado del horno de pan. Toda la casa tiene el tejado típico de losas.




Imágenes de la casa principal del conjunto

Sobre las dos únicas edificaciones que componen la aldea se encuentra la pequeña ermita de Santa Clara. Románica de finales del siglo XII o principios del XIII es de una sola nave rectangular con cabecera semicircular. En sillarejo, la puerta de acceso está en el lado sur y la espadaña, de dos ojos, en los pies.


Ermita de Santa Clara, románica

En su interior destaca el suelo, de cantos rodados dibujando figuras geométricas. La bóveda que cubre el templo está ligeramente apuntada lo que denota ese románico tardío. De esta iglesia procedía una talla románica de la Virgen, actualmente desaparecida pero fotografiada y depositada en el Archivo Mas.

Grustán

A tan sólo 5 km. de Graus, se llega mediante pista forestal que parte frente a las instalaciones deportivas y el camping. La opción de llegar a pie se realiza mediante el Sendero Histórico, el GR-1. En poco más de hora y media estaremos ahí.

Vista panorámica del pueblo desde la torre de la iglesia

Está situado en una planicie a 868 m. de altitud, con excelentes vistas panorámicas del Pirineo y de los valles del Ésera, a los pies, e Isábena.


Ubicación del pueblo sobre la sierra

No está nada claro el origen de este topónimo. En 1069 aparece documentado como Girostano y como Gerostane, y luego ya lo encontramos como Grostan o Grostano o Grostane. Puede que proceda de un nombre de persona de origen germánico Gairaust-ane.

Una de las casas del pueblo, con balcón sobre la puerta

Debió fortificarse en fechas previas al primer sitio de Graus, en el año 1063. Desde entonc
es, se convirtió en una importante por su situación alzada sobre el castillo de Graus. Fue una tenencia importante, participó en la conquista de Monzón en 1089 y apoyó la causa de Ramiro II el Monje, por lo que fue recompensada. En 1134, este mismo rey dio a García Garcés la villa y el castillo.Confiscada a Jaime de Urgel por su oposición al futuro monarca Fernando de Antequera, en 1416 Alfonso V el Magnánimo la cedió a Peregrín de Jassa y su descendencia por línea masculina, eliminando esta cláusula dos años después. La iglesia no aparece sujeta al monasterio de San Victorián hasta finales del siglo XVI, por lo que debió ser señorial.

Paso abovedado

Interesante conjunto urbano con grandes edificios y algunos elementos etnológicos de interés. Las casa que fueron abandonadas en la década de los 60 y se llamaban El Baile, Güil, Ramón, Sierra, Miguel, El Baile, Benito, Durán y Plana, además de L'Abadía. En los alrededores, pero ya abajo en el valle están las de La Oliva, también deshabitada, y La Terrazuala, en la que todavía viven, por su mejor situación junto a Graus.


Panorámica de Casa Plana y sus edificios auxiliares

Edificio de la abadía, actualmente ya derribada

La iglesia de Santa María de la Peña es de gran calidad arquitectónica. De estilo románico, está realizada en piedra sillar, destacando su gran ábside. Es de nave única cubierta con bóveda de cañón. En el interior destacan las pinturas murales de tradición popular del siglo XVIII. En el siglo XVII se elevó el campanario que también cobija el acceso al templo.


Iglesia desde el lado este


Pinturas del interior de la iglesia, con dos de los Evangelistas

Cerca del pueblo se encuentra la ermita de San Miguel, que pudo ser parroquial del despoblado de Casals, aldea de Grustán. Aunque no existe documentación que avale su vinculación a la Orden del Temple, ciertos datos pueden alimentar la leyenda. En ruinas, destaca por sus recios muros y su buena construcción.


Junto a Casa Plana, existe una capilla con decoración pictórica a base de jarrones y flores.

Exterior e interior de la capilla

Los patronos del lugar eran San Roque y San Sebastián.

Pano

Situado a 880 metros sobre el nivel del mar, ocupa un espolón rocoso en la agreste sierra del Torón. El acceso se realiza por la carretera que accede desde Graus al Valle de la Fueva, la HU-V-6441.

Vista de Pano al atardecer desde el castillo de Panillo

El nombre de este pueblo aparece por primera vez en el año 1041 como Panno y luego también se documenta como Pan. Procede del adjetivo latino pandus, torcido, combo, inclinado, lo que se explica por la geografía del lugar.

Dos imágenes de las casas y calles de Pano

Nada más inaugurarse el siglo XII (1101), aparecen los nombres de Panno y Panniello, posibles localidades ya. A partir de entonces su nombre vendrá unido al Monasterio de San
Victorián. El 22 de octubre de 1438 el rey Alfonso V de Aragón declaró exento a los de Pano de la obligación de acudir a las Juntas del Reino de Aragón, ya que pertenecían al obispado de Lérida. Pano fue nombrado lugar en 1785. Con ayuntamiento desde 1834, se unió a Panillo en 1845, que a su vez pasó a Graus en la década de los sesenta. En lo eclesiástico fue de la diócesis de Lérida hasta que en 1571 pasó a la de Barbastro. Despoblado desde los años setenta sus casas han ido siendo repobladas poco a poco desde 1985.

Una de las casas reconstruidas y acondicionadas como albergue

Las casas se denominaban Aneta, Bardaixín, Buatas, La Carbonera, Carrera, Coma, Fuen Sanz, Martín, Salamero, Sanz, Sarráu y Sarráu del Ubago. Siguen los modelos habituales de construcción de la zona, con puertas doveladas, pasos abovedados, ...

Ejemplo de portada dovelada

También se conserva una prensa de vino en buen estado, y varios hornos de pan y silos, en el interior de las viviendas.

Prensa de vino adosada a una casa

La iglesia parroquial es del siglo XVI o principios del XVII, de factura popular pero de impresionante presencia. Se compone de una nave cubierta con bóveda de cañón, y testero plano. A modo de crucero, dos capillas laterales. Al exterior destaca la robusta torre y junto a ella la entrada a modo de lonja.

Interior de la iglesia parroquial

Cerca de pueblo se encuentra la ermita de San Antón, que fue en origen la iglesia del primitivo cenobio dedicado a San Juan Bautista. Las primeras noticias seguras datan de época del rey pamplonés Sancho III el Mayor, a principios del siglo XI. Más tarde, su hijo y rey de Aragón Ramiro I fundó el monasterio a mediados de esa misma centuria. Precisamente, la herida recibida en el sitio de Graus que le causó la muerte que, según la tradición, acaeció en Pano, en donde debió de establecerse en campo base para el ataque. Comunidades religiosas y castillos, eran los organizadores más eficaces de un territorio cada vez más amplio.

Cabecera de la ermita al atardecer

La ermita es Bien de Interés Cultural desde 1983, y posee tres naves con sus respectivos ábsides semicirculares. La decoración lombarda aparece en forma de lesenas, dientes de sierra y arquillos ciegos, destacando además la tosca ventana geminada abierta en su muro sur.

En los alrededores están las ermitas de San Esteban y San Vicente.

Detalles del paisaje desde las ruinosas casas de Pano

Las fiestas se realizaban para San Antonio Abad, patrón de Pano, mientras que las menores se celebraban poco después, para San Vicente.

La Tobeña

Vista de la Casa Tobeña desde la pista de acceso de Fantova

El acceso se realiza desde Bellestar, pasando por la aldea de Colloliva. La pista discurre junto al barranco de Maigualas hasta llegar a una zona de campos abiertos donde se sitúa la Casa de La Tobeña. Otro forma de llegar es desde la pista asfaltada que une La Puebla de Fantova con Güel. Junto al collado que sirve de divisoria entre los valles e Fantova e Isábena parte la pista forestal en el lado derecho que nos llevará a pie (mal estado) unos 45 minutos hasta la edificación.

Vista de la casa y al fondo la ermita de San Clemente

La torre es lo más destacado de esta casa fuerte declarada Bien de Interés Cultural. Posiblemente, data del siglo XVI, por su tipología constructiva. La planta baja está abovedada por lajas, sobre ella, el suelo está enlosado y la estancia es de muros enlucidos, lo quue da indicio de habitabilidad. Numerosas aspilleras de diferentes estilos decoran el exterior de la torres si bien su uso era totalmente distinto, el defensivo. En esa primera planta hay dos de las denominadas en orbe (con silueta circular).Al exterior se marcan tres plantas en alto separadas por una cornisa con moldura. La remate de la torre es a cuatro aguas a modo de cascarón, protegiendo la cubierta interior de lajas. El aparejo utilizado es de mampostería con buenos sillares en las esquinas.


Dos imagenes de la casa y el torreón

Los edificios anexos, de factura moderna, afean el resto del conjunto, y su funcionalidad es agrícola.

Cercana a la casa se encuentra la ermita de San Clemente, construcción románico tardía. De ella destacan los grandes sillares empleados en su realización y los restos de pinturas de factura moderna en el interior.

Ermita de San Clemente

Torruella de Aragón

El acceso se realiza por La Puebla de Fantova y Centenera. Una pista forestal nos llevará hasta el pueblo en aproximadamente 6 kilómetros.

Situado a poco más de 1000 metros de altura, es una de las atalayas del valle de Fantova. La loma sobre la que se localiza obliga a que todo el caserío se encuentre muy estirado.


Vistas del pueblo desde el norte. Al fondo, las brumas del embalse de Barasona y Graus.

Su etimología proviene de torre, quedando como ejemplo la de la iglesia. Suponemos que sería una torre defensiva avanzadilla del cercano castillo de Abenozas. Aragón le sirve para diferenciarlo de otros existentes en la geografía española.

La Abadíal, la torre de la iglesia y, de fondo, Abenozas de Arriba, donde están los restos del castillo.

No existen muchas menciones históricas de Torruella. A finales del siglo XIII sus señores feudales fueron convocados por los reyes aragoneses para diversas campañas militares. Alamán y Bernardo de Torruella, que así se llamaban, fueron a rechazar la invasión francesa en enero de 1285 citados por el rey Pedro II, mientras que los herederos de aquellos, en mayo y octubre de 1300 fueron requeridos para las campañas de Murcia y Valencia por el rey Jaime II. El prior de Roda tuvo el poder civil y eclesiástico del término hasta la desamortización del siglo XIX, percibiendo diezmos y primicias.



Imágenes de las ruinosas casas de Torruella.

De este lugar surgió un apellido homónimo.

Dominado el conjunto por una densa vegetación, aún sobresalen fachadas y muros de sus antiguas viviendas, escuela y construcciones secundarias. Esas casas eran L'Abadía, Barrabés, Bernat, Bringué, Costa, Felip, Ferrero, Jorge, Mariano, Nuguero, Ramón y Sarrau.



Instantáneas de Torruella de Aragón. En la útlima podemos ver decorado el dintel de la ventana.

El edificio más importante era su iglesia parroquial. Dedicada a San Martín, actualmente está en estado ruinoso. Comenzada en el siglo XII, se amplió con capillas laterales y torre en el siglo XVII. De la decoración lombarda que recorría el ábside sólo resta un arquillo ciego.

Iglesia de San Martín. Cabecera románica con arquillos lombardos.

Cruz en el cementerio adosado al templo parroquial. Todavía se recuerda a los seres queridos.

En los alrededores está la ermita de la Virgen de la Sierra, de época moderna.

Los lugares de interés paisajístico son los barrancos y cuevas de Pallés, la Polvorosa y la Garanta.

Sus fiestas mayores se celebraban en honor a San Martín, mientras que las pequeñas eran en la ermita de San Isidro.